Castillo de Fuentidueña

La historia del castillo de Fuentidueña aparece ligada a la desaparecida fortificación musulmana de la Alfariella o de la Alarilla, edificada por la población musulmana para detener el avance de los reinos cristianos, durante la Reconquista.

La Alarilla fue conquistada por el rey Alfonso VI de Castilla entre los siglos XI y siglo XII. Los cristianos establecidos optaron por abandonar esta construcción, meramente militar, y levantaron en el siglo XII un nuevo castillo, que, además de fortaleza, sirviera de residencia palaciega.

En el castillo vivió la reina Urraca I, esposa de Alfonso I de Aragón, a quien el pueblo de Fuentidueña de Tajo llamaba su dueña. Este apelativo, unido a la existencia de un manantial a los pies del cerro donde se emplaza el castillo, da nombre a la localidad.

En el año 1212, Alfonso VIII consolidó la plaza, tras su victoria en la batalla de las Navas de Tolosa, que permitió la expansión meridional del Reino de Castilla.

En el siglo XV, el edificio pasó a manos de la Orden de Santiago. En 1438, el adelantado Pedro Manrique fue encarcelado en el castillo, en tiempos de Juan II. También sirvió de prisión a Álvaro de Luna, en castigo por sus diferencias con la citada orden militar, y a Diego López Pacheco y Portocarrero, segundo marqués de Villena, confinado por orden de Gabriel Manrique.

En el siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, el castillo de Fuentidueña fue expoliado y sus piedras utilizadas para la construcción de otras edificaciones.

La Almazara

A 13,1 km de Fuentidueñas, nos encontramos con un pueblecito de apenas 500 habitantes llamado Brea de Tajo en el que podemos visitar el Museo Oleico y de Costumbres, llamado la Almazara.  Se encuentra construido sobre un antiguo molino de aceite que funcionó hasta 1967 que se creó RECESPAÑA o lo que es igual a la Cooperativa Aceitera de la Región Centro de España.

A su entrada podemos observar antiguos utensilios de fragua y de agricultura, que han sido empleados hasta hace muy pocos años en esta región. Igualmente en la misma planta se ven los depósitos donde se almacenaba el aceite, el Molino y sus enormes Muelas de considerable peso y que hasta 1928 que no llegó la electricidad al pueblo, eran movidas por la fuerza de los bueyes.

Un lugar para visitar y entender un poco la historia y costumbres de la zona.

Iglesia San Miguel Arcángel

A 11,8 km en Belinchón, encontramos La Iglesia de San Miguel Arcángel. El edificio fue construido en estilo gótico tardío, sobre los restos de la fortaleza árabe de Balsum. Declarada Monumento de Interés Cultural, la Iglesia de San Miguel Arcángel, de la localidad conquense de Belinchón, es considerada como una pequeña catedral.

Iglesia San Andrés Apóstol

La Iglesia Parroquial dedicada a San Andrés Apóstol, es un edificio barroco del siglo XVII, con algún elemento de épocas anteriores. El acceso se hace a través de un pórtico que está sujeto por tres columnas toscanas.

La iglesia es de tres naves, con arcos de medio punto sobre pilares cruciformes. Al fondo, el altar, con un retablo barroco clasista presidido por un cuadro de San Andrés. En la capilla del rosario existen pinturas como la Presentación del Niño en el Templo o los Desposorios de Maria.

Bajo la torre del campanario está la pila bautismal; una pintura sobre bandeja de seda describe a San Hipólito arrastrado por los caballos.

Un visita que no puedes pasar por alto.

Virgen de Alarilla

Las Fiestas en honor a la Virgen de Alarilla tienen lugar el segundo fin de semana de Septiembre. Además de la enorme cantidad de actividades culturales y deportivas que tienen lugar, se realizan juegos tradicionales, festejos taurinos, verbenas. La semana anterior a las fiestas patronales tienen lugar una serie de actividades enfocadas a todos los grupos de edades y colectivos del municipio, así como concursos de disfraces para los pequeños, actuaciones con revistas musicales para los más mayores, juegos tradicionales en la plaza…

El sábado de la Fiesta tiene lugar la Romería hacia la Ermita tras la misa y seguida de la tradicional Embarcación de la Virgen que consiste en el descenso de la Virgen de Alarilla por las aguas del río Tajo en una barcaza iluminada con bombillas de colores que asemejan a un castillo. Durante todo el trayecto, la Virgen es acompañada por jóvenes del municipio que bajan nadando, algunos de ellos con antorchas haciendo siluetas iluminadas. Al finalizar el descenso de la Virgen tras su paso bajo el Puente Viejo, da comienzo una sucesión de bonitos castillos de fuegos artificiales.

Tras los fuegos artificiales, cerca de la media noche se regresa en procesión hacia la iglesia portando antorchas y teas encendidas.

En el año 2001, la Embarcación fue declarada de Interés Turístico Regional por la CAM.